Corredores somos y en las carreras nos encontramos


Historias azules, historias rosas o incluso hasta rojas, pero todas tienen un final, ¿Cuál? al que tu imaginación te permita llegar.

SEXY & RUN

Lo que pasa dentro y fuera de las carreras, ¿Se queda en las carreras?


Amanda se había iniciado en el running gracias a una desilusión amorosa, Tomás su expareja que era corredor le decía constantemente: -¡Vamos a correr!- ella renegaba y decía que no tenía las piernas para hacerlo, que las nalgas le brincaban cuando corría, y eso le daba pena, él sólo se reía ante tremenda explicación.

Cuando la relación terminó ella cayó en una profunda tristeza, lo añoraba constantemente, lo pensaba a cada instante, estar cerca de él, pero eso ya no era posible, lloraba tardes enteras al recordar sus momentos, lloraba por las noches con el celular en la mano y la tentación por llamarlo.

Su primer pensamiento al amanecer:

-Tomás-

El último pensamiento por la noche:

-Tomás-

Así con ese torbellino de emociones un día decidió salir a correr, se puso los tenis que tenía guardados en el armario, no eran los ideales para correr, pero ella deseaba correr, -la verdad- sólo para ver si lo encontraba por el rumbo.

-Fue así que Amanda empezó a correr-

Besarnos y correr

La vida y el deseo se encargarían de cruzar nuevamente sus caminos, ninguno resistió la distancia y el silencio, nunca se pudieron acordar de quién busco a quién, ya no se vieron como pareja, no cada tercer día, sólo era seguir manteniendo eso que nunca se pudo definir.

Tras ese tiempo Amanda empezó a enamorarse, pero no de Tomás, de él ya estaba enamorada, sino de otro nuevo amor:

-El running-

Cada que corría era ir pensando en Tomás, corría y se encontraba a ella misma pensando la vida, buscando respuestas, hallando más preguntas, y lo que empezó como una manera de buscar un acercamiento a Tomás se fue convirtiendo de a poco en una apuesta de vida para Amanda.

tú y yo corramos - korridori merino

Ella pronto tomó buena condición, y al tiempo llegó su primera carrera, con emoción y nervio, y bueno… se le ocurrió dedicársela: -Tomás siempre corro sola y estoy sumamente nerviosa- -No te preocupes, te irá bien- (Él siempre le decía lo mismo, te irá bien).

Y así fue como Amanda entró en las carreras, después una de 10 kilómetros y luego otras más, pensaba en Tomás siempre que entrenaba, él aparecía cuando  empezaba a cansarse y entonces sacaba fuerzas, se inspiraba y seguía adelante a sumar  kilómetros.

Y un día llegó su primer medio maratón, la angustia por saber si lo lograría, la llevó a investigar acerca de alimentación, hidratación, y sobre todo un plan de entrenamiento. Pronto se llegó el día de su debut, a ella no le gusta sentirse rodeada de gente, primer obstáculo a vencer, 5000 almas arremolinadas esperando el tiro de salida.

Y una vez más se lo hizo saber a Tomás, el -te irá bien- como siempre estuvo presente, -¿pero él?- él no estuvo presente en la ruta, -¿quizá en la meta?- Ahí sólo la esperaba su medalla, ésa que le decía; -lo has logrado-

En una ocasión entrenando para su primer maratón, cuando iba por el kilómetro 20, -¡Oh sorpresa!- en la esquina se encontraron, el abrazo cálido que apretuja hasta los huesos no se hizo esperar, la sonrisa en ambas caras y la decisión de correr juntos tampoco espero.

-A cada tramo venía la orgía de miradas y besos

Volvió el comentario acerca de aquellas nalgas que le brincaban al correr, -risas se escucharon- y de pronto la caricia, el abrazo, uno donde ella sintió la excitación de él, la respiración jadeante de ambos, eterno se les hizo completar esos primeros 30 kilómetros para ir corriendo a entregarse en ese cuarto que tantas madrugadas había sido el testigo de su pasión, tarde se les hacía para despojarse de las prendas sudadas, tarde para olerse, para lamerse, para reconocerse…

entre mi loca pasión tus besos y correr

Pasó el tiempo, la soledad de esa presencia hizo que Amanda se alejara, ella deseaba estar con alguien con quien compartir, a quien poder amar, pero él ya había decidido estar y compartir con alguien más.

En cierta ocasión Amanda había pensado la siguiente frase:

-Corredores somos y en las carreras nos encontramos-

Y un domingo fue la ocasión, por la avenida iba corriendo Amanda y de frente venía él, ella y los perros, hubo un nudo en la garganta y también una mano al aire para saludar, sin rencor, sin orgullo, agradeciendo con la mirada ese regalo, el de:

-¡Vamos a correr!-

Se cruzaron y siguieron cada quien por su camino, Amanda sonrió al pensar en el chico con quien ahora salía, a quien ahora dedicaba sus carreras y sus escritos,  al que conoció gracias al -ponerse a correr-

Autora: Paty Saldivar

Paty Saldivar

Paty: Corredora, maratonista, psicóloga, amante del café y de la buena lectura, de los besos interminables y las caricias memorables, aborrezco la rutina tanto como las noches frías.

Más historias de Paty: Corriendo sus labios se encontraron.

Sexy Run 2

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