Crónica de un corredor lesionado

Susanito Corredor nos cuenta las buenas y más aún; las no tan buenas aventuras dentro del running, todo esto a través de una narrativa crítica, salpicada de ingenio y humor negro, pese a todo, Susanito siempre nos deja una reflexión.

Susanito se define como un personaje que a diario comparte su orgullo por correr en redes sociales, el que se inscribe a todas las carreras, el que carga un sinnúmero de accesorios hasta en un 5k, pero sobre todo; el que se distingue por su gran tenacidad.


Pasito constante y elegante, uno dos y tres, pero el cuarto ya no llegó, las preguntas comenzaron a correr y un sinfín de negaciones también, y en un pequeño instante el dolor de una rodilla se apoderó.

Se trataba de uno de los entrenamientos de Susanito Corredor, durante una corrida de 5k. Susanito quiso retomar el paso, pero fue inútil, su rodilla era como si le gritara: -¡Hey para!

No quedaba más que volver al punto inicial, y esto quizá para un corredor; es lo más duro de enfrentar. No es la primera vez que Susanito pasaba por algo similar, pero con esa gran vibra, fuerza y vida que lo caracteriza, siempre había terminado con los brazos en todo lo alto.

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Ya en casa, una serie de remedios caseros se dejaron ver por su red social, muy a su estilo; Susanito había solicitado a sus cientos de amigos algún buen consejo para acabar con su dolor.

Desde el clásico hielo, pasando por el Naproxeno, mantener las piernas 20 minutos apuntado hacia el cielo, hasta una extraña pócima de alcohol con limón, fueron algunas de las sugerencias que Susanito leyó.

Pero en este compendio de consejos y tristezas, faltaba una más de éstas; recordar que no a una, ni dos, ni tres, sino a siete carreras ya se había inscrito a la misma vez, incluso se había inscrito en la famosa Nike We Run de su ciudad, en donde su cumpleaños había planeado festejar.

Los días fueron transcurriendo y el dolor no cedía, aquello sin duda ameritaría más que remedios caseros, pero la gran tenacidad salpicada con algo de terquedad, hicieron que la visita a un médico especialista fuera lo último en su lista.

Dos semanas después de la lesión Susanito creyó que ya era hora de volver, y para elevar la motivación; Susanito compró un nuevo short. Y ahí iba una vez más, con pasito constante y elegante, pero a los pocos metros, en su rodilla se sintieron los mismos efectos.

Triste, enojado y por demás preocupado, ni su ya acostumbrado mantra; carbohidrato, gel y corazón… vamos a lograrlo Susanito Corredor, pudo hacerlo seguir sin dolor.

La carrera Nike We Run y su cumpleaños llegaron, era tristeza o quizá hasta depresión, pero Susanito hasta la tarde de domingo despertó. Las páginas de running que visitaba, fueron quedando olvidadas, el régimen de comida sana que llevaba poco a poco se le olvidaba.

Algunos implacables kilos se fueron abrazando a su abdomen, incluso en la oficina sin darse cuenta fue guardando en un cajón todo aquello que le recordaba que era un corredor.

Las zapatillas para correr ya no aguardaban debajo de su escritorio, en el trabajo por todo se irritaba, ya no era el mismo Susanito alegre y jovial al que todos llegaban a admirar.

-Y mucho menos era aquel tipo que acostumbraba motivar a los demás para que pronto comenzarán a trotar-

El domingo había pasado de ser; -el mejor día de su semana- al que ahora era el que simplemente evitaba, ni pensar entrar a su red social ese día, eso era como untarse limón en la herida.

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Incluso subirse a la bicicleta fue una opción que experimentó, pero al paso del tiempo la dejó, simplemente no sentía esa misma fuerza, y postear un selfie en plena rodada, sin duda era una labor aún más complicada.

Entonces había que actuar, y fue que por fin visitó al mejor ortopedista de la ciudad. Resonancias, auscultación profunda y hasta revisión de su calzado que usaba cuando se vestía de “gente normal” fueron algunas de las cosas que Susanito llegó a experimentar.

Al final algo tan común se dejó escuchar; pata de ganso, tendinitis para ser exactos. Fortalecimiento con pesas, algo de medicamento, hielo, pero sobre todo un inteligente y arduo estiramiento antes y después del entrenamiento, fue lo que Susanito tuvo que implementar para que pronto pudiera regresar.

Susano Moraleja: en ocasiones damos por hecho que seguiremos corriendo hasta ser viejos, pero para llegar a eso, es necesario; escuchar y atender prontamente a nuestro cuerpo.

-Por leernos… mil kilómetros de gracias-

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