De dolor, traición ¿Y la hidratación?


Susanito Corredor nos cuenta las buenas y más aún; las no tan buenas aventuras dentro del running, todo esto a través de una narrativa crítica, salpicada de ingenio y humor negro, pese a todo, Susanito siempre nos deja una reflexión.

Susanito se define como un personaje que a diario comparte su orgullo por correr en redes sociales, el que se inscribe a todas las carreras, el que carga un sinnúmero de accesorios hasta en un 5k, pero sobre todo; el que se distingue por su gran tenacidad.


Susanito Corredor, el soldado de mil y un guerras o mejor dicho de mil metas, el ave fénix que resurge de entre las cenizas y la niebla cada que no realiza una buena carrera, ahora su nuevo objetivo se llamó:

-Corramos con Imaginación-

Un 15k que fue anunciado por toda su ciudad, para Susanito Corredor representaría su máxima distancia corrida dentro de entrenamiento y competencia, cabe recordar que Susanito ya tiene dentro del running poco más de un año y cuatro meses, (ya es niño grande) tiempo en el que ha corrido hasta un 13k de trail, por lo cual ese 15k le llenaba de emoción, porque sería un gran paso para pronto alcanzar su primer medio maratón.

Y como ya es costumbre inscribirse a cuanta carrera se llegue a encontrar, para Susanito Corredor ésta no fue la excepción, tomó su tarjeta de crédito y frente a su teclado y monitor, después de cinco minutos ya tenía asegurada su inscripción.

Aquello no había sido nada barato, pero prometía ser un gran evento para demostrase una vez más de lo que los corredores son capaz, generó tanta expectación, que miles como Susanito no resistieron la tentación.

Después de largas semanas de esfuerzo posteando en Facebook cada uno de sus entrenamientos, Susanito se reportaba listo. El sábado previo muy temprano llegó a recoger su paquete de competidor, y tras dos largas horas que los hicieron esperar para podérselos entregar, Susanito ansiaba sólo una cosa; compartir su foto en Instagram, pero sus ganas se esfumaron cuando vio que la playera era de algodón, de talla tan grande que la podría haber usado para cubrir su colchón, y el número…. estaba tan mal hecho, que hasta lo rompería el viento.

Susanito revisó una y otra vez porque no lo podía creer, y en el fondo de la bolsa soló encontró un destapador; -¿Para que quiere un corredor un destapador, acaso iremos brindando por la ruta?- fue lo que Susanito se preguntó, Susanito con justa razón se dirigió al módulo de información, pero después de otras dos largas horas, un bello genio de la organización le ofreció esta bella explicación:

-Señor no podemos hacer nada por usted, además…. ¿Corre por superar sus límites una vez más o por lo que le dan?-

donde está la hidratación

¡Dolor! Fue lo que Susanito sintió, pero en su billetera por haber pagado tanto por esa carrera, aun así lo tomó de la mejor forma; porque con eso o sin eso… soy un corredor (fue lo que pensó).

El domingo tan esperado llegó, 5,000 runners dispuestos a poner el corazón en la primera edición del 15k Corramos con Imaginación, pero cinco minutos antes de arrancar en el sonido local se pudo escuchar:

-¡Runners! Les informamos que por causas de fuerza mayor la ruta cambió, algunas “pequeñas” cuestas se sumaron pero nada que no hayan ya superado-

¡Traición! Fue lo que Susanito sintió, porque había corrido por la ruta inicial una y otra vez, durmió pensando en ella, en sus calles y hasta en sus banquetas e incluso en su brazo derecho llevaba su tatuaje de tiempo para saber en qué kilómetro podía aumentar el esfuerzo; pero con eso o sin eso… lo voy a derrotar (lo volvió a pensar).

El balazo inicial se dejó escuchar, ahí iba Susanito dispuesto a conquistar su primer 15K, esta vez había decidido correr ligero, pero después de decidirse entre su iPhone 6, la gorra, los lentes, las medias de compresión o el short, el sacrificado fue su cinto de hidratación.

-A la postre eso fue su peor decisión-

Después del primer check point todo iba espectacular, sus piernas se parecían a las de una gacela, saludaba a todos los que lo apoyaban, pero pasados algunos kilómetros… su cuerpo ya se veía agotado, y no era para menos el sol brillaba en todo lo alto, y fue entonces que en el segundo check point; -la cosa cambió-

-Susanito llegó y preguntó; ¿Y la hidratación?-

-Alguien de la organización le contestó; disculpe usted pero se nos terminó-

cuando no te hidratas

Susanito no lo podía creer, aquel 15K Corramos con Imaginación se había hecho realidad, había que imaginar cómo sobrevivir ante tremendo problema, porque al llegar al tercer check point la cosa no cambió.

Justó en ese punto Susanito lamentó haber dejado su cinto de hidratación, no tenía dinero, ni siquiera una tarjeta de crédito para comprar algo para beber, por lo cual se detuvo en un restaurant para exponerles su realidad, pero su poder de convencimiento no lo pudo ayudar.

Aun así Susanito siguió… ahora con más firmeza se dijo; -con eso o sin eso- hasta que kilómetros adelante unos Ángeles de Banqueta se hicieron presente, le dieron en sus manos todo lo suficiente, desde agua, naranjas y hasta una barra, al final ese gran gesto permitió que Susanito lograra conquistar:

-Su primer 15k-

Susano Moraleja: No es nuestra responsabilidad organizar carreras de calidad, pero si seleccionar las que nos ofrezcan eso y más.

-Por leernos… mil kilómetros de gracias-

Susanito Corredor 2

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