El día que gané el Maratón de Key West (Victor Madera)


Este es un espacio para que korridores de todos los países de habla hispana nos compartan su manera de sentir o vivir esta locura llamada correr.

Porque por más lejos que nos encontremos, corriendo nos conectamos.


Los reflectores de nuestros países están casi siempre sobre los deportes más mediáticos, es así que el atletismo y en concreto las pruebas de fondo pocas veces llegan a tener eco más allá de los que nos gusta este deporte, por lo cual la victoria dentro de un maratón, incluso fuera del país de origen de un corredor, (Key West en Florida, USA, para ser exactos) me parece que es digna de conocer y sobre todo de reconocer, así que ese gran corredor es:

Victor Madera

-Mexicano, radicado en la ciudad de Cancún-

-Felicidades Campeón-

Su próximo reto es en el maratón de Tokyo 2016, así que me emociona saber que justo allá me lo voy encontrar.

-Korridori Merino-


Era el día 10 de octubre del 2015, la alarma de mi despertador sonó justo las cuatro de la mañana, hora de prepararse para este nuevo reto, cuatro meses de entrenamiento me daban la seguridad de estar listo para cumplir el objetivo de completar un maratón más a un buen tiempo, pero la temperatura de 28 grados a esa hora, 100% de humedad y cero viento.

-Me traían algunas dudas a mi cabeza-

Traté de olvidarme de eso y puse toda mi atención en el calentamiento y estiramiento para estar dispuesto a soportar el castigo de las condiciones  de carrera, al fin, a las 5:30 AM hora de Key West salí dentro del pelotón por las calles del centro, la obscuridad hacia aún más extrema esta carrera ya que en algunas partes era imposible ver más allá de 2 metros. Teniendo mucho cuidado en la ruta y tratando de mantener el ritmo logré salir avante rumbo al malecón donde la iluminación mejoró.

Al analizar mi posición dentro del maratón en ese momento me ubiqué entre los 10 primeros lugares, a un lado mío, mi compañero de Cancún y justo atrás 2 franceses que platicaban en su idioma la estrategia a seguir para rebasarnos.

Al salir de la ciudad, en el kilómetro 11 nos enfilamos por la carretera US1, el grupo se empezó a esparcir donde yo tomé la iniciativa de apresurar un poco el ritmo, aproximadamente 5 segundos por kilómetro más rápido.

-Mi compañero y los franceses decidieron ser más conservadores y se quedaron atrás-

Al avanzar por el kilómetro 18 rebasé a más competidores desconociendo su posición en la carrera y hasta el kilómetro 20 vi por primera vez la bicicleta del guía de la competencia que portaba un chaleco con luces que indicaban su posición.

corredor mexicano gana key west

Esto me motivó a pensar que no estaba tan lejos de los primeros lugares. Al llegar al kilómetro 23 pude observar que la bicicleta líder y el primer lugar venían ya de regreso, sorprendido por ser el segundo lugar del maratón calculé el tiempo desde que me cruzó el primer lugar hasta donde yo regresara a ese punto y me resultó aproximadamente 1 minuto.

Esto me dio una confianza enorme y saqué lo mejor de mí para hacer una estrategia que me permitiera alcanzarlo sin cometer el error de quemarme antes de tiempo. Pasando el kilómetro 27 le di alcance, muy educadamente le pregunté; -¿Cómo iba y de dónde era?- al comentarme que era de Pensilvania.

-Más confianza me dio porque sabía que el había entrenado en frio y que ese calor infernal lo debilitaría en algún momento-

Después de correr a su lado por 1 kilómetro decidí apretar el paso para aprovechar su momento de presión y mi momento de confianza, así que la pregunta que me llegó a la mente fue:

-¿Acelero para sacarle la mayor distancia posible antes del final de la carrera o le saco una distancia pequeña y aprieto al final?-

El corazón y la cabeza me dijeron –aprieta ahora– y efectivamente aceleré el paso hasta el kilómetro 35 donde mi cuerpo me avisó que si quería ganar la carrera tendría que mantener un paso más conservador pero tenía la incertidumbre de que el segundo lugar llegara a alcanzarme.

Gracias a esos 8 kilómetros que decidí apretar mi ventaja sobre él, era de 5 minutos, así que aunque tuve que bajar el ritmo ya no le daría posibilidad de emparejarme.

Y así completamente fundido pero emocionado hasta las lágrimas, crucé por primera vez en mi historia la banda del primer lugar en un Maratón.

-La sensación más hermosa que un atleta puede llegar a tener-

ganador primer lugar key west

Todo el esfuerzo de 8 años llegó a un objetivo que no se veía venir, una meta que quedará grabada en mi vida y la de mi familia que como siempre me apoyaron desde el principio hasta el final.

-Gracias a todos por leer mi historia-

-Victor Madera

gran campeón corredor

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(Máximo 900 palabras, adjunta de 3 a 4 fotografías de buena calidad)




KM.

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