El mundo se conoce corriendo (Marianella Cordero)


Este es un espacio para que korridores de todos los países de habla hispana nos compartan su manera de sentir o vivir esta locura llamada correr.

Porque por más lejos que nos encontremos, corriendo nos conectamos.


Hola, soy Marianella Cordero de Costa Rica, periodista, corredora, blogger y más… mi blog: Una Vuelta a la Manzana, he corrido 5 maratones, 2 veces Nueva York, Roma, París y Atenas.

Este año correré en mi país, el maratón de Tamarindo; además regresaré al que fue mi primer maratón, Nueva York.

Corredora Marianella Cordero

Seguro que los fans de Mafalda recordarán que ella quería ser traductora en las Naciones Unidas cuando fuera adulta, según ella; -para traducir lo contrario y ayudar a que los países no hicieran guerras- Pues… bueno, querida Mafalda, para unir gente alrededor del mundo, hay algo más sencillo; –¡correr!- Es increíble la diversidad de personas, de los países y culturas más lejanos, que podrías conocer corriendo.

Nunca había tenido tantos amigos como ahora. No soy de hacer muchos amigos todos los días, pero algo pasa cuando te pones los tenis, y alguien te habla de correr; por señas, en otro idioma, o como sea, derribamos esa torre de Babel, y cuando te das cuenta, hiciste amigos nuevos que corren en sitios lejanos: llanuras, desiertos, nieve, playa, grandes ciudades, pequeños pueblitos.

Yo soy de Costa Rica, aquí corro en ciudad, a veces vamos en el Parque La Sabana, también en las montañas, allá por Rancho Redondo o en el calor de Tamarindo. Y gracias a correr y a escribir sobre correr, he podido conocer corredores que sólo leía.

Tengo unos amigos en Madrid que se llaman -Drinking Runners- nombre divertido para un grupo, -¿verdad?- pero más que “Drinking” (porque es un chiste) ellos son sencillamente corredores solidarios, reúnen alimentos por kilómetro, para quienes los necesitan. El año pasado, luego de tanto hablarles vía Twitter y Facebook, una mañana fresca de otoño en Madrid, -¡pude correr con ellos!- Son tan divertidos, tan alegres. Sé que si un día paso de nuevo por Madrid, tengo amigos con los que puedo salir a correr.

equipo de corredores

También tengo una familia en Grecia, los conocí en París, estábamos cenando pasta antes del maratón, y conversamos, hicimos amistad, y siete meses después, me recibieron en Atenas, en su ciudad, por su maratón. Ya me han preguntado; pero… -¿Estás loca, cómo fuiste a dar tan lejos, con gente que no conoces?- Y cómo explicarlo… Entre corredores nos entendemos. ¡Yo supe que eran buenas personas!

-¿No te pasa que con sólo que te digan “fulano de tal es corredor” ya con eso te cae bien?-

Esta sensación de unión y fraternidad es parte de la belleza de un maratón; miras a los lados, y ahí va un italiano; allá delante de ti, un argentino. Y cualquiera de ellos, si te ve sentirte mal, te va a ofrecer agua, un gel. No importa si su gobierno se lleva bien con el tuyo. Esa señora que aplaude al lado de la calle, tal vez no sabe tu nombre pero grita el de tu país, viendo tu bandera en tu pecho.

¡Vamos, vamos Costa Rica!-

Y en ese ratito de compartir con ellos, aprendes tanto… nunca voy a olvidar a los kenianos que compartieron conmigo su comida en Tamarindo, aquí, antes del maratón. Yo iba por mis primeros 30 kilómetros, ellos por su maratón. Hablar con ellos, conocer sus costumbres, sus rutinas de entrenamiento, me hizo comprender cómo son esos maravillosos corredores de figura espigada y paso delirante. Y ese gesto de compartir conmigo su comida, -¡nunca lo voy a olvidar!- -¿A mí, una corredora promedio, me dejaron comer con ellos, gacelas?-

También aprendes palabras nuevas: en italiano te llamas –maratoneta- los españoles dicen -maratoniano- aquí decimos -maratonista- Pero el sentimiento es el mismo, el cansancio, la gloria en la meta… todo eso nos hace hermanos.

En algunos países se puede salir a correr por doquier, sin ninguna preocupación. En otros, los atletas salen valientemente a reclamar su espacio, corren para reivindicar ese derecho a circular sin miedo… -¿Sabías que hay un maratón en Palestina? Para ellos correr no es sólo correr. Es un grito de libertad. Todos venimos de historias y entornos tan diferentes, compartirlos nos hace crecer.

No importa el idioma, el país, los husos horarios, un amigo que corre, -¡es un amigo que te entiende!- –¿Me estás leyendo en México?- He corrido allá un par de veces, alrededor de Chapultepec.

-¡Tal vez nos hemos cruzado en el camino! Y no sabíamos-

La autora de Corra para que lo vean

Uno suele pensar que el mundo sería más feliz si todos corrieran… -¿no?- Yo no sé si serían todos más felices, pero serían tal vez más solidarios. Porque así como se comparten las calles, el agua, el dolor y la emoción de correr, así nos damos cuenta de todo lo que tenemos en común, y las pocas cosas que nos separan.

Así que aparte de ganar salud, experiencias únicas y kilómetros, corriendo te vuelves más Ciudadano del Mundo. Solo tenemos un planeta para correr… toca compartirlo entre todos, llevarnos bien, no importa el acento, el país, el color. La diversidad hace que la ruta sea más bonita.

Cuando pasen por Costa Rica, avisen. ¡Un abrazo de corredor!

Marianella Cordero

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KM.

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6 comentarios en “El mundo se conoce corriendo (Marianella Cordero)

  1. Marianella sigo tu blogg hace tiempo, soy tu fan jajajajaja!!! bueno creo que soy fan de cualquiera que se diga corredor. De tu blogg brinque a éste gracias por compartirlo!!! Soy Mexicana pero eso no importa como bien mencionas no importa el país y las costumbres aquí todos corremos esa es la cultura. Un abrazo y sigue escribiendo.Por cierto…espero tu libro ehhh!!!!

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