El verdadero gran logro (María y sus Tenis Rotos, Capítulo XIV)


María y sus tenis rotos, novela de running con toques de ficción pero que nace de la realidad, después de saberse enferma su vida cambia y ahora tiene que correr para alcanzar la vida de los demás, pero irónicamente la suya se le va. 


Final Capítulo XIII – A pesar del cansancio y sobre todo del dolor en su rodilla derecha, María sabía que tenía que cruzar la meta del medio maratón para salvar la vida de Aurora, -y así lo hizo- con coraje y determinación.

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 Capítulo XIII: Hasta cruzar la meta.


Inmediatamente después de cruzar la meta, María miró su reloj, no lo podía creer, aquel que se había vuelto su enemigo a vencer, en un instante se detenía para mostrarle:

1:24:52 – mejor tiempo en medio maratón.

El tiempo que la misteriosa mujer le había impuesto, María con coraje extremo lo logró por unos segundos menos. Pero la situación no resultó ser color de rosa, el gran esfuerzo había dejado un insoportable dolor en la rodilla derecha de María, pero no sólo eso; de manera general su estado de salud no era óptimo.

La atención médica no tardó en llegar y entre ellos se abrió paso el Dr. Delgadillo, su rostro reflejaba preocupación, pero antes de que él le pudiera decir algo a María, ella le pidió su celular.

-Doctor por favor necesito hacer una llamada-

-María necesito que te relajes y sigas mis instrucciones-

-Discúlpeme, pero en este momento sólo necesito su celular-

El Dr. Delgadillo sabía de la terquedad de María, y no hizo más que cumplir su petición. María tomó el celular y rápidamente marcó el número de Aurora, la llamada no entraba, al parecer el celular de Aurora estaba apagado, eso inquietó más a María, quizá esta vez había sido en vano su enorme esfuerzo, pero cómo saber si Aurora seguía en el hospital, cómo saber si tras su accidente vial las cosas se habían complicado, entonces ahora era el turno de marcarle a Claudia la hermana menor de Aurora, una, dos, tres y más veces se escuchó la marcación, pero Claudia no contestó.

Mientras tanto, el Dr. Delgadillo solicitó una ambulancia, necesitaba llevar a María al hospital para ver más claramente los estragos que había provocado su esfuerzo. No pasó mucho tiempo y la ambulancia llegó e inmediatamente los paramédicos la estabilizaron, María estaba lista para entrar a la ambulancia, cuando de repente, el celular del Dr. Delgadillo sonó:

-Hola ¿Quién habla? Disculpe tengo una llamada perdida de este número-

-Qué tal, soy el oncólogo Delgadillo, médico tratante de María, ella te marcó-

-¿Está todo bien?-

-Es lo que veremos en un momento más-

El Dr. Delgadillo le hizo llegar de nueva cuenta su celular a María, ella sumamente desesperada le preguntó a Claudia:

-Hola Claudia, ¿Cómo sigue Aurora?

-Hola María… bien creo yo, tomó algunas copas de vino tinto, pero nos reímos, cenamos en casa de mis papás, digamos que un sábado por la noche perfecto, pero ¿Cómo estás tú? ¿Por qué está el doctor contigo?-

-Está todo bien, nada que una guerrera que calza un par de zapatillas para correr no pueda vencer, les marco más tarde-

Claudia quedó confundida y María envuelta en lágrimas, pero ahora de felicidad, no había más que preguntar, su esfuerzo había valido la pena, al menos ella así lo creyó, o quizá el accidente de Aurora ni siquiera sucedió y una vez más María era presa de las locuras provenientes de la misteriosa mujer. En su corazón se escuchaba una voz de que había logrado salvar la vida de su mejor amiga con tan sólo correr, y aunque al haberlo logrado perdió una parte de su vida o mejor dicho; se acercó más hacia su final, poco o nada le importó.

Las horas fueron pasando, y una vez más, María despertó en el hospital, tras su diagnóstico de cáncer, ese lugar se había convertido en su segunda casa, cuando miró alrededor de la habitación del hospital, su mirada se centró en el Dr. Delgadillo, éste con cara molesta tuvo que ser muy directo con María:

-Sabes, debo imponer mi autoridad como médico, pero también como tu amigo, tu salud ha venido empeorando y en gran medida por los fuertes esfuerzos físicos que has realizado-

María lo interrumpió y le dijo:

-Doctor por favor no puedo explicarle por qué lo hago, pero créame que es algo que tengo que hacer-

MUJER CORREDORA

Pero para el Dr. Delgadillo sólo era una estúpida obsesión por correr, y difícilmente creería la historia de la misteriosa mujer, así que volvió a insistir:

-Lo único que sé, es que este próximo viernes extirparemos tu mama y en si el tumor cancerígeno, no puedo permitir que hagas otra locura como la de esta mañana, así que lo más adecuado es que ya esperes los días restantes en este mismo hospital, además necesitas estar en observación, he hablado con Aurora y ya viene para acá, creo que no le has dicho la noticia a tu familia, siento decirte que tienes que hacerlo y pedirles que vengan, es importante explicarles tu situación y con gusto estaré ahí.

María aunque renuente tuvo que ponerse en manos del doctor, la llamada a su familia no tardó. El viernes se acercaba y con ello la inminente intervención quirúrgica, María la gran y obstinada corredora se enfrentaría a su carrera más difícil, aquella donde tenía que vencer al demonio que llevaba dentro, y ese lleva por nombre –cáncer- ése que la despojaría de su seno izquierdo.

¿Cómo cambiará la vida a una corredora tras enfrentar esta terrible enfermedad?

María y sus tenis rotos 2

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Capítulo XV: Romper con lo que sueles ser.





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