La más Puta de las Metas


De aquella meta se decía que era incierta y traicionera, pero ninguna era como la que una corredora de 26 años iba a alcanzar, esa meta simplemente era la más letal de todas, fue la que simplemente no tuvo piedad de la vida de María.

Antes de ir por esa meta, María había hecho un pacto con su vida y en si con su corazón, éste siempre digamos que fue su; -chico problema- María se había preparado en cuerpo y alma para ello, muchas personas gritaban en cualquier momento su incredulidad de que ella pudiera alcanzar esa meta, pero María se decía:

-Es hora de que a mis miedos los tenga que enfrentar-

La corredora rumbo a la meta

El sueño cada vez estaba más cerca, éste se encontraba en un país distinto al suyo, idioma, color y cultura –todo distinto- Cada que se visualizaba alcanzando esa meta no hacía más que electrizar cada centímetro de su piel.

-Pero su corazón, ese tonto y frágil corazón seguía siendo su gran preocupación-

Y así se llegó el día… la tan ansiada mañana del 11, corredores de cientos de países, la ciudad volcada al evento, cadenas de TV y radio esperando el disparo, María y 44,999 locos más dispuestos a romper por primera o una vez más con sus miedos. La mañana los recibía con un espectacular cielo azul; -y de repente- el tan ansiado disparo; todos prestos y hacia adelante, la muchedumbre, ésa simplemente estaba loca y expectante.

Aquello que comenzó de color rosa, con el paso de los kilómetros se fue pintando de un profundo rojo carmesí, el sol se volvió un íntimo enemigo, las fuerzas a muchos se les fueron esfumando, aquello parecía un campo de guerra.

El reloj fue marcando una, dos, tres y cuatro horas, y poco después; -ahí aparecía María- con mirada perdida, con su fuerza vulnerada, pero su alma seguía blindada, tan sólo metros por conquistar, anhelos por alcanzar, sólo 21 segundos para llegar a esa meta, y justo; justo ahí le sobrevino un súbito golpe en su tonto y frágil corazón, la angustia de María se hizo presente, y dirigiendo su mirada al cielo, seguida de una plegaría, una que iba llena de coraje y profunda nostalgia, se dijo:

-¡Dios mío! por favor, permíteme llegar hasta el final-

Fue entonces que María supo que sólo le quedaban esos últimos 21 segundos en su vida; -dicen que cuando eso pasa, toda tu vida vuelve a pasar por tu mente- y para María no fue diferente, y así; 21 segundos antes de cruzar esa meta, con pasos trastocados, con los sueños cortados, 21 segundos ante de morir, 21 segundos para volver a revivir:

  1. La tarde de verano que saltó sobre uno y mil charcos.
  2. El regalo que siempre quiso y nunca recibió.
  3. El abrazo cálido de papá llegando de trabajar.
  4. La ocasión cuando un maestro la humilló.
  5. Cuando jugaba con los tacones rojos de mamá.
  6. Cuando conoció por primera vez a su hermano menor.
  7. El día que papá encendió el árbol de navidad.
  8. Las tardes que jugaba a que ella era la maestra.
  9. El primer beso que aquel chico guapo le robó.
  10. El día que la sorprendió y apenó su primera menstruación.
  11. El recuerdo de aquel loco y primer amor.
  12. Aquella primera serenata que escuchó desde su balcón.
  13. Las flores marchitas que guarda en su cajón.
  14. El día que se graduó de la universidad.
  15. El fuego que quemó tras el engañó de su primera relación.
  16. El día que mamá toda una noche entre sus brazos la consoló.
  17. La fiesta donde un apuesto chico la sacó a bailar.
  18. Tres años después el momento que se casó con él.
  19. El día que bailó con papá su primer vals.
  20. El llanto de su primer hijo en ese hospital de maternidad.
  21. Y el día que le dijo adiós a mamá en su funeral.

Así vivió sus últimos segundos María antes de morir, y eso sólo pasa en una meta, no una cualquiera, sólo en La más Puta de las Metas, aquella que 21 segundos antes de llegar, te bombardea con una vorágine de recuerdos; tristes, buenos, malos complicados, ¡como sean! todos vienen y van, y no se sabe si algún día viéndola de frente volverán esos mismos u otros más, esa Puta Meta que al verla puede desfallecerte, pero al cruzarla seguro te lleva a la muerte, esa Puta Meta no es más que la amante de Don Cabrón mejor conocido como El Maratón, esos dos malditos desquiciados que provocaron la muerte de María.

Sí; provocaron la muerte de aquella María de tonto y frágil corazón, ése que siempre se rompía en lágrimas ante cualquier adversa situación, provocaron la muerte de aquella mujer a la cual le decían que nunca iba a poder, provocaron la muerte de aquella mujer que arrastraba miedos y estúpidos complejos; pero… ¡hablemos claro! esa Puta Meta no cambió a María, simple y sencillamente esa Puta Meta le mostró:

-Lo que ella llevaba por muchos años guardando en lo más profundo de su corazón-

Esto y más es lo que se vive 21 segundos antes de cruzar la Puta Meta de un Maratón.

Y tú… ¿Cuáles han sido tus últimos 21 segundos antes de morir?

Por leerme… mil kilómetros de gracias

Firma Korridori

Si te gusto compártelo en tus redes y/o suscríbete para que recibas nuevas historias vía e-mail.


¿Tienes una buena historia? Comparte y la publicamos:

korridori.merino@outlook.com





Derechos reservados de autor bajo la marca Korridori Merino.

Comenta vía tu cuenta Facebook

Comenta vía tu e-mail