Nacidos para No correr

Nacidos para No correr


Mi madre que está en el cielo, solía contarme que al nacer el médico le dijo que yo había nacido con un ligero temblor en mi pierna izquierda, él nunca supo explicarle a ella el por qué, y peor peor aún tampoco supo explicarle lo que sucedería más adelante.

Los años han trascurrido y en mi faceta de persona “normal” mi pierna izquierda me sigue ligeramente temblando, incluso hasta deformo de forma peculiar las suelas de mis zapatos.

En cuanto a mi faceta de corredor, ésta no ha sido distinta; la punta de mi pie izquierdo rosa ligeramente mi tobillo derecho, después de una largada, siempre acabo con cortaduras, incluso la mayoría de ocasiones tengo dolores en la parte baja de mis pantorrillas. Visto todo esto, no hago más que concluir de que soy uno de los millones de:

Nacidos para No correr

Tras esta conclusión me vino un cuestionamiento, salvo los Rarámuris de la Sierra Tarahumara en Chihuahua México, los elites (sobre todo los africanos) -¿Quiénes de nosotros hemos nacido para correr?- si bien correr es una condición de la misma evolución humana, todos podemos correr.

Pero pocos lo hacen bien

Lo anterior nos ha quedado claro desde nuestra niñez o adolescencia, ya que por la crueldad de los demás, por las escasas oportunidades, por nuestros miedos o por nuestras limitaciones físicas, rara vez nos permitieron destacar o nunca destacamos extraordinariamente en un deporte que llegamos a practicar.

nacidos para no correr 3

Estoy seguro de que así fue, de lo contrario no estuvieras leyendo un artículo de motivación running, sino que estarías leyendo uno de fútbol, baloncesto, gimnasia olímpica o boxeo.

Por ello haber Nacido para No correr, irónicamente nos llevó a eso; -¡A correr!- aún y que existan carencias o deficientes técnicas, correr es la más perfecta descripción de que un ¡NO! Sólo es una simple palabra y no una limitación.

Cuantas personas mayores de edad o con algunos kilos de más, no nos han enseñado durante una carrera que no nacieron para correr, pero aun así cuando nos llegan a pasar a una mayor velocidad, es que comprendemos que es aún más grande la tenacidad.

O qué me dices de aquellos que hemos visto competir en silla de ruedas, desafortunadamente por un accidente o por la vida misma que no les brindó la posibilidad de nacer para correr, estos seres humanos nos enseñan el lado más maravilloso de este deporte:

Que se puede hacer, aun sin usar nuestros pies

Nacidos para No correr 2

Nacer para No correr no sólo es una condición personal, sino que también es una condición impuesta por la sociedad, cuántas ocasiones no hemos escuchado que si estamos bien preparados, que deberíamos bajar de peso antes o incluso mamá persuadiéndonos para no correr porque en el fondo siente que algo malo en nuestra salud nos puede suceder.

Salvo la opinión de ella aunada a la de esas personas que consideramos especiales, todo lo demás son opiniones huecas, externadas desde el otro lado de la banqueta, sabemos de antemano que no nacimos para correr, pero sabemos que también un día nació un hombre que no estaba previsto que fuera el primero en llegar a la luna u otro que no nació pensando que descubriría una necesaria vacuna, aun así:

-Neil Armstrong y Alexander Fleming con esfuerzo y mucho trabajo… ¡Lo lograron!-

Eso mismo es la esencia de un corredor, limitaciones o carencias que se acortan con cada paso que da nuestro corazón, porque al final prefiero seguir pensando que soy un ser que nació para no correr y que aun así lo intenta una y otra vez, que uno que asume esa condición y mantiene su vida postrado en un sillón.

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-Por leerme… mil kilómetros de gracias-

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