¿Por qué corres?


Hay tantas razones como kilómetros en el camino, hay veces que se corre porque no hay otra opción, se corre porque es la mejor forma de alejarse de algo que causa dolor e irónicamente se corre y sigue existiendo ese dolor, pero ése ahora se transforma en vigor.

Se corre en el presente para olvidar un pasado y ese pasado mientras se corre hace ver un futuro, uno muy prometedor, se corre de madrugada, por la tarde y por la noche para estar con uno mismo, se corre por salud física, pero también se corre por salud mental, se corre para mejorar los tiempos, pero también se corre para mejorar los pensamientos.

corres por amor

Se corre para que lo vean, en la calle, en la banda del gimnasio portando con orgullo la playera de la carrera, se corre para no ser uno más, para no ser presa del sillón de la estadística de sobrepeso y obesidad, se corre para demostrarle a alguien más que se puede y hasta para restregarle en la cara que sus palabras estaban llenas de mentiras.

Se corre porque así se tiene el absoluto control de la situación, porque para alguien que corre, la suerte no existe en su diccionario, no depende de un árbitro ni tampoco de que el aire mueva extrañamente la pelota o que el compañero corra, correr depende de una sola persona.

-¡Tu persona!-

Se corre para uno mismo, pero también se corre para ser el superhéroe de un hijo, se corre para verse mejor frente al espejo, se corre para que el pantalón pueda entrar de nuevo, se corre para volver a hacer muchas cosas que se dejaron de hacer, se corre para comer en exceso porque sin duda ése es otro placer.

Se corre para colgarse sueños que técnicamente llevan el nombre de medallas, se corre para tener algo interesante que contar el lunes por la mañana, se corre para abrir el círculo de amigos, porque corriendo se llegan a conocer a los mejores.

Se corre para alcanzar una especie de madurez, una que enseña que más que medir la vida en cuentas bancarias o títulos universitarios, la vida se mide por el número de emociones que vive nuestro corazón.

Se corre y se hace con más fuerza cuando te rompen el corazón o por una terrible decepción, se corre por humillación, por coraje, por rabia, por creer que las cosas van a cambiar, a veces así sucede, pero otras lamentablemente no, incluso se corre para sentir la presencia de los que ya no están.

Se corre para ver la sonrisa de esa persona amada, en la salida o mejor aún en la meta, se corre para hacer el amor y mientras esto sucede escuchar al oído:

-Te amo mi gran corredor-

Se corre para escapar de la realidad, de la tristeza y hasta de la depresión, porque es poco probable que mientras alguien corre pueda sentir lastima por él mismo, se corre aun siendo lento o rápido, pero… qué demonios importa finalmente es correr.

correr por soledad

Se corre para conocer nuevos lugares, para sentir el aroma de las calles, se corre para tener algo distinto que postear en una red social, pero a fin de cuentas acaba motivando a alguien más, se corre porque el cuerpo libera endorfinas y eso causa placer, el placer de ver a una anciana gritando; -¡Vamos!- A las 6 de la mañana o al niño que extiende por horas su mano, se corre porque algunos de los más grandes momentos de la vida, también se pueden vivir arriba de un par de zapatillas.

Se corre para desafiar la soledad, para retarla y al final hacer una tregua con ella, se corre porque siempre se fue malo en los deportes, pero corriendo se es el mejor atleta del mundo.

Se corre porque finalmente la vida es así; nacer, crecer, correr, sufrir, reír, aprender, llorar pero sobre todo amar, eso precisamente es una carrera, vida y muerte, muerte y vida que se experimenta en tan sólo unos kilómetros, se corre para sentir la acaricia del aire sobre el rostro, se corre para volver a ser niños, saltar entre charcos de agua o correr bajo la lluvia.

correr por odio

Se corre para ser diferente, para no ser ordinario, para transformarse en un personaje, uno que también tiene miedos, perezas, obsesiones o rencores, pero corriendo se obtienen herramientas para aminorarlos o mejor aún…

-¡Eliminarlos!-

Se corre por todo y por nada, con sudor, sangre y lágrimas, y cuando esto sucede es cuando el corazón acelerado irónicamente encuentra paz, se corre para encontrar respuestas y cuando al final recibes un abrazo de mamá, de tu esposo o de tu hijo, es cuando las encuentras, justo después de vivir estos momentos es cuando uno llega a entender que correr es una bendición, una que nos regaló a ti y a mí…

Dios

-Por leerme… mil kilómetros de gracias-

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Firma Korridori

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