Uno más (Adán Hernández)


Este es un espacio para que korridores de todos los países de habla hispana nos compartan su manera de sentir o vivir esta locura llamada correr.

Porque por más lejos que nos encontremos, corriendo nos conectamos.


Soy Adán Hernández Rendón, de Mérida Yucatán, México, tengo 48 años, siempre fui deportista, soñaba con ser futbolista profesional, esperaba esos domingos semana tras semana, para darme el gusto de anotar uno o varios goles al equipo contrario.

Pasaron varios años y nunca tuve la oportunidad de probar en equipos profesionales por diversas circunstancias, una de ellas era el dinero, estudios, y también las malas compañías y sobre todo la inmadurez de la adolescencia, si a esto le sumamos los malos hábitos que se ven en los campos del fútbol llanero, si ganamos, perdimos o empatamos, era motivo de ingerir alcohol, el cual fue uno de los motivos del porque nunca pude culminar uno de mis sueños como futbolista.

Así viví de 1980 al 2000, 20 años donde yo creía que era lo máximo por encima de cualquier otro deporte, y de repente me lastimé la rodilla derecha, -mi pierna más destacada- a eso le sumé el exceso de trabajo, todo me llevó a no dar un paso más.

No podría creer que después de ser una persona de 75 kg. Ahora era una de 100 kg. Y mis dolores de rodillas empezaron a reflejarse en mi persona, de tal forma, que no creía cuánto daño le estaba ocasionando a mi salud y sobre todo los problemas que vendrían en un futuro no muy lejano.

Adán 1 Runners Team Mérida

Diciembre del 2008, unos de mis propósitos fue dejar de fumar, porque fumaba alrededor de 1 a 1 1/2 cajetillas todos los días, desde que dejé de jugar fútbol, motivo que acarreó problemas familiares y económicos.

El argumento que ponemos todos los fumadores es; para las presiones laborales, el estrés, ansiedad, etc. Pero aquí no terminé, dejé de fumar, pero me refugié en ingerir hasta 8 latas de Coca-Cola diarias, y por supuesto opté por tener en mi oficina un frigobar repleto de estas sodas, y a esto le sumé varios frascos de dulces, según yo mi complemento para no caer nuevamente en el tabaquismo.

Por fin en el año 2009 me propongo dejar todos esos malos hábitos adquiridos después de dejar otros, según yo más dañinos, la sustitución de estos fue comer y comer, y por ende involucré a mis 4 mujeres; -esposa y 3 hijas- siempre buscando en fin de semana los famosos buffet, según mi familia y yo, para que valga la pena el pago habría que comer hasta más no poder.

Afortunadamente en mi familia son delgadas y no les perjudicó mucho, pero a mí no me cabía ni un alfiler en mi cintura, hasta que por fin en diciembre del 2012 nuestros deseos principalmente fueron el de tener buena salud y para tener buena salud, era dejar de comer, y sobre todo empezar a hacer ejercicio –el que fuese-

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En enero iniciamos, dar 2 o 3 vueltas al parque, que comprendía un recorrido de aproximadamente 300 mts. Por vuelta, y dar esas vueltas era como hacerlo cargando un bulto de cemento en mi espalda, no podía dar una más.

El siguiente día, mi esposa e hijas no se rindieron, aunque cabe decir… que más por ellas, lo hacían por su papá, tenía que bajar de peso de lo contrario podría sufrir algún infarto, que drástico me la pusieron, así me fui poniendo metas, después ya no eran 2 vueltas, sino 4, y así hasta que me salí del parque y le di una vuelta a la manzana completa  (2 kms.)

Llega febrero 2013 y por coincidencia me mira un joven, llamado Ricardo y me pregunta; ¿Señor va usted a correr en la carrera de aquí? Le pregunto; ¿De aquí dónde? Pues en Gran Santa Fe, mi respuesta fue NO, e insiste; debería de ir, se pone muy buena es la 1ra, se ve que estará muy organizada, y pues ahí voy.

No tenía idea de cómo llegar, con quién llegar, si habría que inscribirse y qué comer previo a esas cosas, si tendría que usar algún número, y para acabar sin ropa adecuada para correr y sobre todo con casi 105 kg. ¿Cuál fue mi sorpresa? vi tanta gente tan animada, niños, jóvenes, adultos, ancianos, personas con capacidades diferentes, dando su mejor esfuerzo, con unos ánimos que jamás los olvidaré.

También miré varios grupos con sus respectivos uniformes, y en especial me llamó mucho la atención unos locos que portaban un uniforme color oro el cual me identificó, (Porque soy egresado de la UNAM) al ver eso me inspiré y terminé mis primeros 10 kilómetros, las personas que me daban agua me gritaban; siga señor, no se pare, usted puede, quería desvanecerme, pero algo me decía -no pares- y así fue como me incursioné en este riquísimo deporte y empecé a ser desde ese momento:

-Uno más-

Recuerdo que terminé mal, muy cansado, al llegar a la ansiada meta, nos separaron, desconocía el motivo, ahora entiendo… los que no pasaban por la meta; -eran piratas- no me dieron medalla y no me importó, lo que yo quería era agua o algo que devolviera mi estabilidad, ya más tranquilo me miró  Ricardo; el cual me comentó; -señor lo vi, lo felicito- sólo contesté; -gracias- y de ahí en adelante:

-Empecé a tomar esto con más seriedad-

Ricardo me invitó a unirme al grupo de corredores Runner Team Mérida, él conocía a uno de los integrantes, -uno muy conocido- (ahora mi gran amigo Gustavo Salazar el Gran Montañez) llegó el momento de acudir y ver que ellos eran los gritones que corrían con tanta euforia, y sin duda un súper grupo representado por mi gran hermano Jesús Molina Torres, ahora mi súper amigo, sin dudar me acerqué a preguntar quién era Gustavo, más tarde me dieron la bienvenida al unísono:

-¡Por qué uno más!-

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Sin dudarlo me identifiqué con ese slogan, porque -uno más- puede ser el que acaba de nacer, el que acaba de morir, el que es triunfador, el que es afortunado, el que es exitoso, el que es famoso, el que falló o simplemente el kilómetro, metro o centímetro que falta para cruzar la meta, y en este caso muy especial, porto mi piel naranja con ese nombre cuando corro un maratón o ultra maratón, por esa razón:

-Uno más-

Y justo esta frase queda ah-hoc; -en cada zancada, prolongó un segundo de vida a mi existir- el correr nos da libertad de expresión, reencontrarte a ti mismo, de reordenar tus propias ideas, de gritar, reír, llorar, callar, pensar, soñar, etc.

Incluso ordenas tu convivencia familiar, tu alimentación y muchas cosas más, viajas y conoces otras ciudades, países y amigos, que sin ningún interés siempre te extenderán una mano cuando más lo necesites, a todas esas miles de personas que me han ofrecido un gajo de naranja, un chocolate, un dulce, un plátano y sobre todo a esos niños que te dan una y miles de vibras al extenderte la palma de su mano para trasmitirte todas sus energías cuando más lo necesitas.

Recibir sus palabras de aliento y sus porras aun sin conocerte, eso es lo que nosotros los locos que corremos recibimos a cambio de nada, no cabe duda que la manera de corresponder a estos ángeles de las vallas es con una gran sonrisa y sobre todo diciéndoles ¡Muchas Gracias! ahí es cuando dices; vale la pena esto y más, por eso sé que todos somos en algún caso…

-Uno más-

Cuantos recuerdos ya en mi andar, desde febrero del 2013 a la fecha, todas las carreras ya sea de 5, 10, 12 kilómetros y más, son muy importantes, porque cada una tiene su peculiaridad y sobre todo su motivo del por qué estamos ahí, como no recordar que al día de hoy ya tengo en mi haber 9 medios maratones, 17 maratones y 2 ultra maratones de 100 kilómetros.

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Ojalá nuestros amigos o familiares, algún día nos entendieran del por qué cambiamos nuestros hábitos, del por qué dejamos las fiestas los fines de semana, del por qué dejamos de acudir en la mayoría de eventos a altas horas de la noche, del por qué en vez de tomar cerveza preferimos Electrolit, del por qué en vez de comer carnes en exceso preferimos verduras, del por qué en vez de comprar ropa de vestir, preferimos tenis deportivos, shorts, playeras, geles, Camelback, etc.

Podría describirles en especial unos de mis sueños como corredor, el cual era hacer un ultra maratón en montañas, ríos, piedras, etc. Aunque ya había corrido uno en mi ciudad actual Mérida, no quería quedarme con la espinita de correr uno donde de verdad, uno en compañía de los Raramurís.

El sueño de correr al lado de esos grandes guerreros, con esos monstruos de las barrancas, cruzando ríos, rocas y sobre todo con sus vestimentas ya muy conocidas internacionalmente, como no soñar correr con el grande Silvino Cubezares, con Miguel Lara, con Arnulfo, con la famosísima Chiva loca, con Crusito, etc. Sin duda un ultra maratón muy especial, uno en Guachochi Chihuahua, ultra maratón de los cañones 100 kilómetros.

-Ese sueño lo conseguí en el mes de julio del presente año-

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Dicen por ahí que estoy loco, porque precisamente este año 2015 lo consideré mío, mi año sabático para convivir primeramente con mi familia, viajar con mi esposa e hijas, y sobre todo correr muchos maratones, Culiacán, Toluca, Torreón, DF, La Marina, Guadalajara, Aguascalientes, Toluca y Monterrey, otro sueño muy especial era hacer mi primer maratón internacional en Chicago, y también lo logré, así como el ultra maratón de La Fe 100 kilómetros.

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Cada una de mis carreras me ha dejado muchos recuerdos, y por eso los traigo en mente, como si hubieran sido ayer, estoy orgulloso de mi transformación, de lo que he logrado en lo personal, pero sobre todo lo que he logrado en lo familiar, porque al correr, uno se convierte en uno más…

-Uno más, que logra dejar sus miedos atrás-

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KM

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